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Hechos 14:24-26a
Pasando por Pisidia vinieron a Panfilia. Predicaron la palabra en Perge y luego descendieron a Atalia. De allí navegaron a Antioquía...
Pablo y Bernabé ciertamente tuvieron algunas experiencias interesantes en este, su primer viaje misionero. Fueron rechazados, marginados, botados de la ciudad y apedreados. Hicieron milagros, predicaron con audacia, convirtieron a muchos nuevos creyentes, establecieron iglesias y escogieron ancianos. Yo me pregunto si, cuando ellos comenzaron, tenían un plan detallado o si simplemente dejaron que el Espíritu Santo los guiara día a día. Me pregunto si, antes de comenzar, hacían un ejercicio de establecer alguna meta (por ejemplo: hoy vamos a hacer cincuenta presentaciones del Evangelio, establecer cinco nuevas iglesias y bautizar a cien nuevos creyentes) o establecían un itinerario formal de su viaje (“vamos a pasar por Pisidia el 15, parando en Perga por 3 días y llevando a cabo dos seminario cada día en el Holiday Inn, antes de llegar a Attalia el 18). No lo creo. Yo creo que tenían una idea general sobre a dónde se dirigían y sobre lo que iban a hacer, pero de ahí en adelante, permitían que el Señor los guiara.
De nuestro pasaje de hoy pareciera que Pablo y Bernabé seguían un itinerario: pasar por Pisidia, hacia Pmphylia, dar un sermón en Perga, seguir a Attalia y luego de regreso a Antioch. Pero esos itinerarios que seguían ¿eran suyos o del Señor? ¿Crees que se levantaban cada mañana con su día tan cuidadosamente planificado que sabían exactamente la cantidad de minutos reservados para el almuerzo? No lo creo. En cambio probablemente sabían de manera general para dónde irían y cuándo llegarían allá (como lo refleja nuestro pasaje de hoy) pero permitían al Señor moldear su día y su agenda.
El punto que estoy tratando de enfatizar es este: cuando seguimos la voluntad del Señor en el ministerio, en nuestra misión, o nuestra vida, necesitamos mantener nuestros itinerarios y nuestras mentes abiertas, pues de lo contrario podríamos perder una gran oportunidad de servir al Señor.
De vez en cuando el Señor interrumpirá tus planes, cuidadosamente calculados, con Sus propios planes. ¿Estás prestando atención, o estás tan comprometido con tu propio itinerario que ignoras la voz del Señor? Ciertamente una intención positiva (lo que quieres lograr y cómo quieres que suceda) es necesaria en toda nueva actividad. Pero esto puede conducir algunas veces a un pensamiento rígido y podemos perder al Señor por nuestra propia planificación. ¿Qué planes has hecho que no han incluido al Señor? ¿Qué itinerarios has creado que no permitido la flexibilidad necesaria para que el Señor cambie su dirección? ¿Es tiempo de re-evaluar? ¿Cuál es la voluntad del Señor? No sientas como que has fallado si el Señor te organiza o da nuevas prioridades a tu día, solo recuerda seguir el ejemplo de Pablo y Bernabé y regresa a tu plan después de haber logrado la tarea.
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Las Devociones de Bolsillo son escritas por Mike Brooks. Un hombre de negocios retirado, él es el Moderador de la Iglesia South Shores, dirige el Consejo de Diáconos, sirve en el comité de finanzas, y enseña un estudio bíblico de Hombres y en el Ministerio de Varones. Mike tiene una pasión por misiones evangélicas. Él es el esposo de Sherry; el padre de Ryan, Natalie, Krissy, Rebecca, y Amanda; el suegro de Ariel; y el abuelo de Conner y Christian.